Génesis
Todo comenzó con una idea muy sencilla: ChatGPT es una herramienta. Una herramienta excelente, pero al fin y al cabo una herramienta. ¿Y si construyéramos no una herramienta, sino una empresa entera?
El equipo no se reunió por casualidad: inversores, empresarios en activo, ingenieros. Personas de orígenes muy diversos, cada una con negocios reales y productos reales a sus espaldas. Un año entero se dedicó a una única pregunta fundamental: ¿cómo debe construirse realmente una verdadera corporación de IA? Arquitectura de agentes. Pipelines de redes neuronales. Escenarios y módulos. Mai como punto de entrada. Un consejo para la estrategia. Cientos de ejecutores por debajo.
Al final de aquel año no teníamos un prototipo. Teníamos una filosofía. Y el primer MVP que la sostenía.
